Para que los contenidos encajen dentro de una estrategia de marketing online, hay que saber enfocarlos a los objetivos pero sin perder de vista el público al que se dirigen. La clave es situar al usuario en el centro y pensar qué contenidos le interesaría consumir antes, durante y después de comprar nuestros productos.

El tradicional embudo de compra tiene 3 etapas muy claras que podemos llenar de piezas de contenidos de acuerdo con nuestro objetivo. Por ejemplo: la publicidad online es muy útil en la parte final cuando el usuario está ya convencido de realizar la acción mientras que el marketing de contenidos contribuye más a la fase inicial cuando está buscando información sobre el producto.

Elegir el mejor contenido para el usuario en cada etapa forma parte de las decisiones importantes de la estrategia online tal y como las entendemos en BitCom. No creas que es posible conseguirlo todo publicando el mismo tipo de contenidos siempre. No funciona así, especialmente en redes sociales. Has de variar en formatos y canales que se complementen para que pueda convencerse de tu valor como experto en su sector.

Mientras llegan las ventas con sus métricas claramente relacionadas con el negocio, puedes medir los contenidos para aprender y ajustar la estrategia sobre la marcha. Es muy fácil fijarse en el engagement pero mide también lo que persuade al usuario a que se quede contigo. Por ejemplo, no te quedes solo con el porcentaje de clics de una actualización de Facebook, repasa también qué publicaste cuando perdiste seguidores. Tan importante es saber la motivación de los que vienen como los que se van.

Las estrategias basadas en contenidos requieren de una buena planificación para no perder el rumbo de las diferentes piezas que se publican en los canales corporativos. Si queremos cumplir el objetivo fijado, no hay que olvidar los perfiles de cada canal para cubrir sus necesidades en cada etapa del embudo de compra: información, conocimiento, comparación, motivación, acción…

Planificando bien los contenidos conseguiremos que el usuario vaya avanzando por el embudo hasta la conversión. Por eso no debemos olvidar que para lograr más resultados hemos de conocer muy bien al público objetivo.