Para hacer un plan de marketing, lo más importante es tener claros los objetivos que se persiguen. Son el elemento destacado del briefing porque sin ellos no se puede plantear ninguna estrategia. Solo con el objetivo en mente se pueden desarrollar las acciones necesarias para alcanzarlo en un determinado plazo de tiempo.

Todas las empresas quieren conseguir algo, sin importar su tamaño o sector. Las grandes pueden querer ampliar mercado en el extranjero, las pequeñas buscarán algo más cercano como que aumenten las visitas a su tienda. Parecen objetivos diferentes porque se miden con una escala diferente, pero tienen algo en común: dependen de cuánto se den a conocer las respectivas marcas.

La visibilidad es uno de los objetivos principales de las empresas cuando se plantean una estrategia de marketing digital. Porque, si no se sabe que existe una opción en el mercado, es imposible que se pueda elegir. La presencia online es un factor a tener en cuenta y ha de estar bien asentada para poder continuar. Por ejemplo, hay que trabajar la página web para que se encuentre en buscadores, pero también en redes sociales y allí donde sea necesario localizar a tu audiencia.

Solo entonces, cuanto tu público potencial te conoce, puedes plantearte añadir nuevos objetivos a tu estrategia. El siguiente en el embudo de conversión es que te tengan en consideración para la compra. Puedes conseguirlo de muchas formas, por ejemplo con un vídeo que explique de manera atractiva los beneficios de tus productos o servicios para diferenciarte de tu competencia para cuando el usuario hiciese una comparación.

Pero si algo quieren de verdad las empresas es vender y el camino que acabamos de señalar acerca a tus clientes a ese momento. Después de conectar e interactuar con ellos, será más fácil persuadirlos a la compra. Por ejemplo, una campaña de anuncios con un alto componente creativo hace destacar una marca y les animará si les recuerda que hace poco visitaron tu web (retargeting).

Las pymes suelen mirar de reojo y con desconfianza lo que hacen las grandes empresas, pero pueden servir de referencia si se dan cuenta que todas persiguen objetivos similares. ¿Acaso no quieren todas ser las preferidas por sus clientes?