agencia comunicación digital barcelona

Además de la importancia del contenido, su personalización y adaptación al móvil, hay que trabajar la estrategia online considerando su componente tecnológico. Hablamos de inteligencia artificial aplicada a redes sociales, pero también de realidad virtual y aumentada para crear campañas más interactivas y atractivas.

 

El usuario quiere vivir experiencias. Está permanentemente conectado y dispuesto a experimentar nuevas sensaciones. Las marcas podemos ofrecérselas creando contenidos que les acerquen a nuestros valores y productos. Una posibilidad son los chatbots, cada vez más inteligentes. Estos pueden interactuar con los usuarios empezando o manteniendo una relación con ellos que puede llegar a ser cotidiana.

 

Para que el vínculo sea más fuerte, la realidad virtual o la aumentada son buenas aliadas. Todavía no es una tendencia muy extendida pero quienes la han probado sí han notado cómo los usuarios ganaban en engagement. Precisamente por eso, es una oportunidad para destacar y lograr su atención. Conectar emocionalmente con ellos hará que después resulte más sencillo convencerles de todo lo que podemos hacer para mejorar su día a día.

 

Todo esto mientras las plataformas más tradicionales también evolucionan y se adaptan a la tecnología. La televisión es un claro ejemplo: los usuarios prefieren elegir qué ver cuando ellos quieran, sin limitarse a una plataforma que las nuevas generaciones consideran obsoleta. Las redes sociales son una nueva pantalla a la que mirar y éstas quieren aprovecharlo para ofrecer más valor que los medios convencionales.

 

La privacidad sigue siendo una preocupación para los usuarios, sobre todo en su aplicación publicitaria en redes sociales. Es por esto que el marketing de influencia es una vía que resulta muy práctica para reforzar y consolidar los mensajes que nos interese destacar. De esta forma, mantenemos la confianza de los clientes y nos posicionamos claramente para los nuevos.