Dentro de las opciones que nos ofrece el marketing directo, el correo electrónico compite tanto con el buzoneo tradicional como con los SMS. Para elegir la mejor forma de hacer llegar el mensaje al usuario, hay que valorar tanto su comportamiento como los costes asociados a cada medio. Tener claro el perfil nos ayudará a comprender qué canal preferirá y así podremos concretar mejor cómo repartir el presupuesto de la campaña.

 

En sus inicios, el email marketing se consideraba una simple versión digital del buzoneo, pero es mucho más que eso. El correo electrónico se ha convertido en el canal preferido por los usuarios para recibir información corporativa y ofertas comerciales como pueden ser promociones y descuentos.

 

Además, el correo electrónico es una opción respetuosa con el medio ambiente y cada vez más empresas ofrecen la posibilidad de recibir por esta vía tickets, facturas y certificados que antes se imprimían. Precisamente por eso, hacer marketing directo tradicional puede ser negativo para la imagen de la empresa si el usuario lo considera un desperdicio ecológico porque no recibe nada útil.

 

En una hipotética competición con el marketing móvil, el email gana porque permite una lectura más reposada. Aunque las empresas buscan la respuesta más inmediata con llamadas y mensajes directos, el usuario prefiere recibir información comercial por correo para evitar esa presión y tomar decisiones más meditadas. El email marketing cubre estas opciones de manera brillante, haciendo que sea muy sencillo ofrecer la posibilidad de elegir la frecuencia de envíos. Por eso es la mejor herramienta de marketing directo, porque se adapta a las necesidades el usuario al ofrecerle lo que quiera cuando lo quiera.

 

No obstante, se puede caer en el error de atosigar al usuario con constantes comunicaciones. En una semana normal se pueden llegar a recibir decenas de mensajes, tanto de empresas como de nuestros contactos. El número puede elevarse significativamente cuando se trata de fechas especiales y el volumen de acciones comerciales se duplica. Por eso, dosificar los envíos con una buena segmentación nos hará ganar en eficacia.

 

Desde BitCom siempre hacemos esta recomendación a nuestros clientes para que todos sus envíos sean rentables. La clave del marketing directo y de las newsletters comerciales está en evitar saturar a los potenciales clientes agotándoles con demasiados impactos.