Captar la atención del usuario es difícil. Algunos pueden sentirse atraídos por una publicidad creativa, otros la ignorarán o ni siquiera la verán porque tienen un bloqueador de anuncios. Hacen falta tácticas menos invasivas para acercarse a ellos, como el marketing de contenidos que nos permite atraerlos con publicaciones de calidad.

 

Al idear la estrategia de marketing de contenidos, hemos de pensar más en lo que interesa a la audiencia y menos en cuánto queremos venderles. Al cubrir alguna de sus necesidades con nuestro contenido, estaremos alejándonos de los típicos vendedores agresivos que llaman al timbre incesantemente. Eso ya no funciona, el usuario lo rechaza, le molesta. Pero sí acepta el marketing de contenidos porque no es comercial, al contrario, le aporta valor porque le soluciona un problema.

 

Para hacer marketing de contenidos hay que tener muy claro cómo es el público al que nos dirigimos porque así sabremos qué temas considera relevantes en su día a día, cuáles está buscando más frecuentemente. Sin esa información, no es posible crear contenidos de valor para ellos y la comunicación seguirá tratando de nosotros mismos. Para los clientes fidelizados es suficiente, pero no lo es si queremos atraer nuevos.

 

Ya que el contenido no ha de versar sobre la empresa, no es necesario que se redacte dentro de ningún departamento. El perfil más cercano es el del periodista porque el marketing de contenidos no es comercial. Como profesional de la escritura, está acostumbrado a enfocarse a objetivos corporativos, conocer la manera de dirigirse a los diferentes perfiles y adaptar el contenido a los canales en los que se va a publicar: tres elementos clave para hacer la estrategia.

 

Los beneficios de tener a alguien que se encargue del redactado de contenidos tienen que ver también con el rendimiento que se le dará. Cuando se trata de marketing de contenidos, hay que valorar la estrategia a largo plazo. Podemos darle un impulso con otras estrategias, como el SEO o las redes sociales. Pero lleva un cierto tiempo que el usuario quiera agradecer el valor que le hemos aportado con una interacción directa.

 

En BitCom utilizamos el marketing de contenidos en los proyectos de clientes que buscan ampliar su base de clientes potenciales para, después, convencerlos de la compra.